¿Tu hijo adolescente está perdido entre las pantallas y el aislamiento?
Spikeball: una alternativa adictiva y saludable
De la aislamiento digital a la conexión con el mundo real
El juego de Spikeball ayuda a restablecer respuestas saludables de dopamina gracias a la interacción cara a cara y al ejercicio físico que los adolescentes echan de menos
Muévete más. Juega más. Crece.
El juego basado en el movimiento aumenta la energía, fomenta la confianza y despierta la alegría, lo que ayuda a tu hijo adolescente a desarrollarse tanto física como mentalmente.
Menos estrés. Una verdadera sensación de pertenencia
El juego presencial reduce el estrés de los adolescentes en un 41 % y, al mismo tiempo, les permite entablar amistades auténticas y duraderas
Sudar. Jugar. Despertar su mente
El juego activo quema un 220 % más de calorías que los videojuegos, al tiempo que estimula la dopamina, la sustancia química natural que nos hace sentir bien y que las pantallas se han apropiado.
Ciencia de verdad. Juego para sentirse bien
Los intercambios de Spikeball estimulan la oxitocina —la «hormona del vínculo»—, lo que refuerza los lazos, reduce el estrés de los adolescentes y sustituye el aislamiento frente a la pantalla por diversión en la vida real
Adolescentes reales. Historias reales
Descubre cómo el Spikeball ayuda a los adolescentes a encontrar su grupo de amigos.
Ganancias reales: los adolescentes dan su opinión
Si no fuera por el Spikeball, no estaría haciendo nada, o estaría estudiando a estas horas, pero en cambio puedo pasar el rato con mis amigos, ¡lo cual es genial!
Andre Gertsch, júnior
«De verdad que puedes jugar con chicos de todos los cursos, y no resulta incómodo porque siempre estás riendo o jugando».
Bea Martin, estudiante de segundo año
«Es una actividad muy social, y eso es lo mejor. Estar al aire libre, bajo el sol, jugando con los amigos, hace que todos nos sintamos unidos».
Alaap Nair, sénior
Recursos solo para mamás
Nos hemos asociado con unos colaboradores fantásticos para ayudarte a afrontar la crianza de los adolescentes y a establecer vínculos afectivos.

