10 años de Spikeball: ¡una década de crecimiento, comunidad y diversión!
Hoy hace 10 años...
El 14 de junio de 2008, pusimos en marcha Spikeball.com, celebramos una fiesta de lanzamiento en North Ave Beach, en Chicago, y nos pusimos oficialmente en marcha. Con mi título en fotoperiodismo, un interés moderado por los deportes y un trabajo diario del que tenía que escaparme una y otra vez, ahora dirigía un negocio de artículos deportivos. Lo que sucedería en los siguientes 10 años fue sencillamente increíble.
Hemos protagonizado muchos eventos que han acaparado titulares: Shark Tank; ESPN; la lista Inc 500 (dos veces); la revista Esquire; el Wall Street Journal; The Today Show; Good Morning America; publicaciones en redes sociales de famosos y deportistas; Dude Perfect; Casey Neistat; etc. Estamos presentes en miles de colegios y tiendas y hemos facturado casi 50 millones de dólares en todo el mundo desde que empezamos (¡Vaya! ¡Acabo de hacer las cuentas!). Hemos donado miles de juegos, ayudado a mucha gente y donado cientos de miles de dólares para abordar problemas relacionados con la educación, el medio ambiente y la violencia armada. Todo eso está muy bien, pero lo que más ha significado es el cariño, las amistades y el apoyo que todos hemos recibido de los jugadores, nuestros clientes y nuestros compañeros de trabajo. Aunque ha habido momentos realmente, realmente difíciles, estos se ven con creces superados por los buenos.
GRACIAS a todos los que nos habéis acompañado en este viaje. Sin vosotros no habría historias de partidos nocturnos mientras os burláis de vuestra familia en una fiesta de graduación, ni historias del tipo «¡Conocí a mi mujer jugando al Spikeball! (¡Joel y Becca!), ni historias de «¡Este año he viajado 30 000 millas para ir a torneos!», ni historias de «Le pedí matrimonio a mi mujer escribiendo “¿Quieres ser mi compañera de vida?” en una pelota de Spikeball», ni historias de «¡Mira esta foto mía jugando al Spikeball en el Everest!», y mucho más.
Como quizá me hayáis oído decir en otras ocasiones, pensaba que lo máximo que podría pasar, si teníamos suerte, era que nos dierais 50 dólares y os enviáramos una caja. Lo que hemos recibido a cambio ha sido mucho más que eso. Nos sentimos muy afortunados de que nos hayáis invitado a formar parte, aunque sea de forma modesta, de algunos de los momentos más importantes de vuestra vida. Por eso, os damos las gracias.
Con gratitud,
SpikeballChris y el resto del equipo de Spikeball

