Nací y crecí en el condado de Orange, California, donde el sol brilla todo el año. De niño, nunca podía estar quieto, lo que significaba que practicaba todo tipo de deportes y actividades: béisbol, fútbol americano, baloncesto, voleibol de playa, skate, gimnasia, baile... lo que se te ocurra. No sé si hay algo más cierto que el anuncio que apareció en mi ordenador en 2010 y que decía: «Quizás también te guste el Spikeball». ¿Con qué frecuencia se crea un deporte nuevo y único, y qué probabilidades hay de que tú seas una de las fuerzas impulsoras de su crecimiento?
Lo que empezó hace diez años explicando el juego a la gente en la playa se ha convertido en una forma de conectar con personas de todo el mundo a través de vídeos con lo más destacado y contenido divertido. Algunos de mis mejores amigos y mis recuerdos favoritos de la vida han sido un regalo de Spikeball.

